Los sistemas BPM (Business Process Management), también llamados en español Gestión por Procesos constituyen el más moderno y ambicioso esfuerzo de la técnica de software empresarial para abordar la automatización y optimización del funcionamiento de las empresas y organizaciones de toda índole ante la necesidad de dotarse de una eficacia que permita sobrevivir, prosperar y dar el adecuado servicio en el mundo actual de intensa competencia y constantes cambios.
La finalidad de un BPM es ...
Descomponer la actividad global de una empresa u organización en un conjunto de ‘Procesos’, entidades de funcionamiento relativamente independiente, aunque conectadas con las demás, que pueden ser analizadas con detalle y cuyas acciones repetitivas puedan ser automatizadas, tanto en lo concerniente a los sistemas como a las personas que intervienen, para optimizar tiempos, oportunidades y costes, sin perder la capacidad de adaptación constante y rápida a los cambios y conservando la coexistencia de métodos seguros con la necesaria flexibilidad para facilitar la intervención activa y fundamental de las personas en los procesos.
Los BPM se potencian grandemente cuando se combinan con un sistema de Reglas de negocio (Bussiness Rules) independiente. Ello da mayor flexibilidad y capacidad de adaptación a los cambios. Se acepta que el ciclo completo de un sistema BPM comprende 4 etapas: Modelización, Ejecución, Monitorización, y Optimización.



