La utilización de las tecnologías por parte de las empresas abre nuevas oportunidades de negocios que redundan en una serie de beneficios económicos, que van desde la mejora y la facilidad de la comunicación entre las organizaciones hasta la gestión más eficiente de los recursos de la firma. En tal sentido, las tecnologías deberían ser utilizadas en las diferentes etapas de la cadena de valor. A continuación las apreciaciones de Vickery y Vincent (2004) para establecer la relación con esas etapas:
Los procesos centrados en la producción: En esta etapa, las tecnologías pueden ser utilizadas para diseñar y probar nuevos productos, e-procurement, procesos de pagos, sistemas de gestión automática de stocks, diferentes tipos de redes con clientes, proveedores y colaboradores, sistemas de control y procesos más relacionados con la producción.
Los procesos internos: En lo referente a administración de personal, entrenamiento, reclutamiento interno, compartir y diseminar información de la compañía vía electrónica.
Procesos de compra on-line: Acceso a vendedores y catálogos de productos, compras y pagos electrónicos, de nuevo el uso de comercio electrónico, etc.
Los procesos centrados en el cliente: Marketing, solicitudes y sistemas de pago, seguimiento y atención al cliente; comercio electrónico, en la venta y la post-venta. Apertura de nuevas posibilidades de ganancia ampliando el acceso, la promoción y las ventas, mediante la reducción de las barreras geográficas. Surge también la posibilidad de enviar los productos y/o proporcionar los servicios en forma electrónica, tales como software, música, libros, asesoría, servicios digitales.
Glosario de términos:
La competitividad empresarial significa lograr una rentabilidad igual o superior a los rivales en el mercado. Si la rentabilidad de una empresa, en una economía abierta, es inferior a la de sus rivales, aunque tenga con qué pagar a sus trabajadores y proveedores, tarde o temprano será debilitada hasta llegar a cero y tornarse negativa (Vallejo Mejía, P).
Productividad: capacidad de producir más satisfactores (sean bienes o servicios) con menos recursos. Esto redunda en una reducción de costes que permite bajar los precios, manteniendo la rentabilidad.
Servicio: capacidad de tratar a sus clientes en forma honesta, justa, transparente, amable, puntual, etc., dejándolos satisfechos de sus relaciones con la organización.
Imagen: capacidad de la organización de promover en la mente de otras personas la idea de que es la mejor alternativa para la obtención de los bienes o servicios que dejarán satisfechas sus necesidades y sus expectativas.
Competitividad y desarrollo económico: capacidad de las organizaciones para producir bienes y servicios en forma eficiente (con costes decrecientes y calidad creciente), haciendo que sus productos sean atractivos. Para ello, es necesario lograr niveles elevados de productividad que permitan aumentar la rentabilidad y generar ingresos crecientes.
Cómo puede ayudarle Project-Open a incrementar la productividad de su empresa



